Carta
abierta desde Cuba

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procedente de Pixabay.com
Más
allá de las posiciones ideológicas, el texto logró instalar nuevamente en redes
sociales el debate sobre las
consecuencias humanitarias del embargo y sobre la situación
actual en la isla, en un momento en que Cuba atraviesa dificultades económicas,
energéticas y de abastecimiento que afectan la vida cotidiana de su población.
CARTA ABIERTA AL MUNDO: DESDE CUBA,
UNA MUJER DE A PIE DENUNCIA EL CRIMEN QUE NO QUIEREN VER
A la humanidad entera, a las madres
del mundo, a los médicos sin fronteras, a los periodistas con dignidad, a los
gobiernos que aún creen en la justicia:
Me llamo como millones. No tengo
apellidos conocidos ni cargos importantes. Soy una cubana de a pie. Una hija,
una hermana, una patriota. Y escribo esto con el alma desgarrada y las manos
temblando, porque lo que hoy vive mi pueblo no es una crisis. Es un asesinato
lento, calculado, fríamente ejecutado desde Washington.
Y
el mundo mira hacia otro lado.
DENUNCIA
POR MIS ABUELOS:
Denuncio que en Cuba hay ancianos que
mueren antes de tiempo porque el bloqueo impide que lleguen medicamentos para
el corazón, la presión, la diabetes. No es falta de recursos. Es prohibición
deliberada. Empresas que quieren venderle a Cuba son multadas, perseguidas,
amenazadas. Sus gobiernos callan. Y mientras tanto, un abuelo cubano aprieta el
pecho y espera. La muerte no avisa. El bloqueo sí.
DENUNCIA
POR MIS NIÑOS:
Denuncio que hay incubadoras en Cuba
que han debido apagarse por falta de combustible. Que hay recién nacidos
luchando por su vida mientras el gobierno de Estados Unidos decide qué países
pueden vendernos petróleo y cuáles no. Que hay madres cubanas que han visto
peligrar la vida de sus hijos porque una orden firmada en una oficina de
Washington vale más que el llanto de un bebé a 90 millas de sus costas.
¿Dónde está la comunidad
internacional? ¿Dónde están las organizaciones que tanto defienden la infancia?
¿O es que los niños cubanos no merecen vivir?
DENUNCIA
POR EL HAMBRE INTENCIONAL:
Denuncio que el bloqueo es hambre
programada. No es que falte comida porque sí. Es que nos impiden comprarla. Es
que los barcos con alimentos son perseguidos. Es que las transacciones
bancarias son bloqueadas. Es que las empresas que nos venden granos, pollo,
leche, son sancionadas.
El
hambre en Cuba no es un accidente. Es una política de Estado del gobierno de
Estados Unidos, refinada durante 60 años, actualizada por cada administración,
recrudecida por Donald Trump y ejecutada con saña por Marco Rubio.
Ellos
llaman a esto «presión económica». Yo lo llamo terrorismo con hambre.
DENUNCIA
POR MIS MÉDICOS:
Denuncio que nuestros médicos, los
mismos que salvaron vidas en la pandemia mientras el mundo entero colapsaba,
hoy no tienen jeringas, ni anestesia, ni equipos de rayos X. No porque no
sepamos producirlos. No porque no tengamos talento. Sino porque el bloqueo nos
impide acceder a los insumos, a los repuestos, a la tecnología.
Nuestros científicos crearon cinco
vacunas contra la COVID-19. Cinco. Sin ayuda de nadie. Contra viento y marea.
Contra bloqueo y mentiras. Y aun así, el imperio nos castiga por haberlo
logrado.
AL
MUNDO LE DIGO:
Cuba no les pide limosna.
Cuba no
les pide soldados.
Cuba no
les pide que nos quieran.
Cuba les pide justicia. Nada más. Nada menos.
Les pido que dejen de normalizar el
sufrimiento de mi pueblo. Les pido que llamen al bloqueo por su nombre: CRIMEN
DE LESA HUMANIDAD. Les pido que no se dejen engañar por el cuento del «diálogo»
y la «democracia» mientras nos aprietan el cuello.
No
queremos caridad. Queremos que nos DEJEN VIVIR.
A
los gobiernos cómplices que callan: La historia les pasará factura.
A
los medios que mienten: La verdad siempre encuentra grietas.
A
los verdugos que firman sanciones: El pueblo cubano no olvida y no perdona.
A
los que aún tienen humanidad en el pecho: Miren a Cuba. Miren lo que le hacen.
Y pregúntense: ¿De qué lado de la historia quiero estar?
Desde
esta isla pequeña, con un pueblo gigante, Una cubana de a pie que se niega a
rendirse.
SI
ESTE TEXTO TE MOVIÓ POR DENTRO, COMPÁRTELO.
No
me importa si tienes 10 amigos o 10 mil seguidores.
No me importa si tu muro es
público o privado.
No me importa si nunca
compartes nada.
Pero
esto es diferente.
Esto
no es una foto de un atardecer.
Esto no es una noticia de
farándula.
Esto no es una opinión más.
Esto
es un GRITO. Y los gritos no se guardan. Se ESCUCHAN. Se REPLICAN. Se VUELVEN
MULTITUD.
Hoy
no te pido un «me gusta».
Te pido que uses tus pulgares
para algo más grande que desplazar la pantalla.
COMPARTE.
Para
que el mundo sepa que en Cuba no hay una crisis.
Hay un CRIMEN.
Para
que las madres de otros países sepan que aquí hay bebés luchando en incubadoras
apagadas por el bloqueo.
Para
que los abuelos de otras tierras sepan que aquí hay ancianos que mueren
esperando medicamentos que Washington no deja entrar.
Para
que los gobiernos cómplices sientan vergüenza.
Para que los medios
mentirosos no tengan escapatoria.
Para que los verdugos sepan
que NO NOS CALLAMOS.
Una
sola persona compartiendo esto no cambia el mundo.
Miles, millones, SÍ.
No
te quedes con este texto guardado.
No seas cómplice del
silencio.
HAZ
QUE ESTA DENUNCIA LLEGUE MÁS LEJOS QUE EL BLOQUEO.
COMPARTE.
AHORA
csl