Foto de Joseph Chan en Unsplash
La formación de comunidades de células permite establecer una división del trabajo. Algunas células se especializan en la movilidad del grupo, otras en la alimentación, etc. Y no es necesario que cada una de las células sea capaz de desarrollar todas las funciones. Cada célula individual puede limitarse a desarrollar unas cuantas funciones para realizarlas de un modo mas eficaz. Las posibilidades de supervivencia de uno de estos aglomerados se potencian a medida que sus componentes son capaces de organizarse y constituir una sola unidad, es decir, de desarrollar una serie de interrelaciones entre sus diferentes partes. Esto permitirá, como ya hemos dicho, qué cada célula o grupo de células se especialice en desempeñar determinadas funciones, lo que favorecerá la capacidad de supervivencia de toda la entidad.
La organización para la división del trabajo en el seno de una organización de este tipo exige que las células individuales sacrifiquen su necesidad reproductora en bien del aglomerado. Sólo mediante una restricción de la división celular resulta posible llegar a una distribución armónica del trabajo. Sin esta restricción, cualquier intento de organización desembocaría en un caos. La actual necesidad de limitar la población humana en el planeta presenta ciertos paralelismos con la situación en qué se encontraron las células.
Este texto Procede de “la vida, un estadio intermedio”; cuyo autor es Carsten Bresch
Cap.14 de la célula aislada a los organismos multicelulares. Pág. 113
Biblioteca científica Salvat, N.º 72
Son muy significativos algunos hechos, como los de los párrafos de arriba que se pueden ver reforzados con otros como el número de Dunbar en la sociología, buenas prácticas para paliar el cambio climático y sus consecuencias, olas de calor, incendios descontrolados, etc. Que nos pueden ayudar a tomar decisiones positivas a nivel global, aunque alguna de ella se dé de bruces contra el sistema, véase la necesidad desbocada del consumo, la falta de reciclaje y reutilización, como si no hubiese un límite. La inmigración será imparable y la mezcla y mestizaje también, negarlo no es la solución, como ordenarla adecuadamente es el nuevo reto.
Y es que la globalización además de ¿venderles coca cola? a los habitantes de Mali, también tiene su efecto en los desplazamientos de personas que aspiran a un futuro mejor, lo que llamamos inmigración y todavía no sabemos muy bien cómo tratar adecuadamente este asunto.
Actualmente en 2026 somos más de 8.300 millones los seres humanos en el planeta se estima que para 2037 alcanzaremos los 9000 millones. existe cierta incertidumbre sobre el volumen de la población mundial en el futuro. Ya tenemos cierta evidencia de algún signo caótico con el tema de la inmigración que se prevé que aumente en los próximos años. Puede que sabiéndolo, a alguien se le ocurra “hacer algo”. Puede que alguna restricción en la reproducción humana.
No hace mucho tiempo, el problema mundial de la superpoblación se pensaba que se solucionaba con políticas adecuadas de orientación familiar y control de la natalidad, pasó el tiempo y esas políticas no aparecieron por ninguna parte y el control en el primer mundo se fue haciendo espontáneo debido a factores resultantes de las consecuencias (difícil conciliación familiar en el trabajo, tardanza en la emancipación, opción al aborto no tan peor vista, dificultades para disponer de autonomía económica, cierta pereza egoísta de tener que ocuparse para siempre de otra persona, el mayor protagonismo de la mujer en la convivencia, las guerras, las pandemias, etc.), todo esto en el primer mundo, en donde más nos miramos el ombligo. Ahora en un arreón del mercado, probablemente se "descubra" un gran nicho, de mercado claro y es una solución para aquellos que se desmarcan de algún tipo de sometimiento, esto podría tener la causa efecto de que la motivación para no procrear se viera mitigada por la fuerza del sexo. Y esto se puede ir al traste por el aumento de la pornografía y pronto los robots que amorosos, amables, programables, económicamente asequibles y nada respondones cumplan esa función. ¡Hay de las muñecas hinchables!
No olvidemos que hay dos factores que priman con mucha fuerza en este sistema, uno es el sexo y otro el dinero.
csl.
