16 de abril de 2015

Hilillos de plastilina



Una vez mas, lo hemos vuelto a hacer, pero no es una clase de plástica. Que poco aprendemos y con más dolor para mí por la proximidad de los profesionales que tomaron las decisiones que, miopes, no vieron más que fuego en algo flotante que al final lograron apagar y hundir. Ahora a 2400 metros de profundidad, el pesquero ruso dejará escapar durante décadas hilillos de plastilina que acabaran en alguna playa, en alguna costa. ¿Les suena?.
Hace años cuando en nuestras conciencias no anidaba la precaución del medio ambiente, las acciones contra el mar, contra los ríos, etc. nos parecían irrelevantes. En las playas batidas de Doniños, San Jorge y Cobas en ocasiones encontrabas o te manchabas con una bola de chapapote, era como algo normal por lo esperado. Ya entonces la mar vomitaba lo indigesto que nosotros le lanzábamos sin ningún pudor con la esperanza de que se diluyera entre tanta masa, era como tirar una piedra cuando somos muchos, por la esperanza que no se note.
Hoy la realidad es muy distinta y tenemos una reserva de plástico descomponiéndose lentamente en zonas del Pacifico de millones de toneladas, y continuamos utilizando y contaminando con bolsas de plástico. No nos importa el deshielo del Artico, y sus consecuencias que para algunos serán terribles. Cambiaremos, si pero de una manera traumática, no entenderemos otra razón. Se nos puede aplicar esa justicia.
Hace unos días hablaba "El derroche americano", de la desconsideración de los norteamericanos en el uso irracional y desmedido de los recursos Sr. Obama, Usa lo hace, pero el planeta no puede, contaminando gratuitamente y sin ningún tipo de regulación probablemente porque va en contra del mercado.
Que dirán cuando se cumpla la predicción de la nueva línea de la costa, una vez sumergida la península de la Florida, la línea de la costa retrocederá hasta Carolina del Sur.
csl.



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